Lecciones de los líderes ante el cambio

Alguien dijo una vez  “¿El cambio? ¿para qué? ¡Para sobrevivir no es necesario!”

La diferencia más importante entre un líder y alguien que “solo” dirige, está en la habilidad de los primeros para hacer ver a los colaboradores que el cambio es necesario y capacitarles para afrontarlo con inteligencia y entusiasmo es una característica clave de los líderes inspiradores.

¿Cómo hacen los líderes para iniciar o gestionar el cambio?

Veamos algunos de sus secretos.

En primer lugar, los líderes inspiradores tienen en cuenta algo de sentido común: las personas somos diferentes y a algunos les gusta el cambio y a otros no.

Cuando se anuncia un cambio hay cuatro tipo de reacciones:

  • Hay quien enseguida se apunta porque les gusta cambiar. Son los entusiastas. Con ellos no hay problema. Diles que hay que cambiar y lo harán con gusto. Son un 10% más o menos.
  • Hay quien podría cambiar siempre que estuvieran convencidos. Tienen una actitud positiva, pero no se mueven, no cambian nada si no tienen muy claro las ventajas y lo que hay que hacer y que podrán compensar lo que pierden con lo que ganarán. Son gente pragmática. Cambiarán, pero el líder tiene que emplear la estrategia adecuada… son un 40% más o menos.
  • Hay en tercer lugar los muy conservadores. No cambiarán, aunque vean que cambiando las cosas serán mejores. Les asusta el camino para llegar ello. Piensan que más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer y prefieren no moverse. Cambiaran, pero el líder tiene que emplear la estrategia adecuada… Son otro 40%.
  • Finalmente están los escépticos. No cambiaran sino es a la fuerza casi. Con ellos hay que emplearse con estrategias diferentes que con los anteriores. La asertividad, la firmeza amable. Son un 10% más o menos este grupo.

Los líderes algo muy importante: hay que trabajar para ese 80% de su gente (el segundo y el tercer grupo) que pueden cambiar, pero tienen frenos y resistencias ante el cambio.

¡Si hay que iniciar un cambio en su equipo tienen que ganarse a ese 80%!

Los líderes tienen tres grandes secretos para infundir vigor y mover a cambiar.

  • El primero es que ponen la persuasión en el centro de la cuestión
  • El segundo es que destacan siempre los resultados del cambio.
  • Y el tercero es que saben reconocer y reconocen a los que cambian.

El líder es muy bueno convenciendo a los demás, persuadiéndolos. ¡Pero ojo! Persuadir y convencer no es hipnotizar o engatusar o manipular o engañar. Tampoco es rogar.

El que persuade a los demás lo hace entendiendo, comprendiendo los miedos y las dudas de los demás ante un cambio concreto y dando razones sobre los miedos percibidos: es decir tratándolos como asuntos a gestionar.

Algunas causas del miedo simplemente no existen, son producto de la falta de información, otras causas habrá que gestionarlas resolviendo problemas, tomando decisiones cuando corresponda, aplicando innovación, etc.

Esta tarea la cumplen muy bien los líderes inspiradores saben que tienen que dar información muy clara:

  1. Del porqué del cambio.
  2. Del porqué en ese momento
  3. Del porqué de ese modo

En la empresa no cambiamos porque nos divierte hacerlo o simplemente por cambiar. El cambio es un medio, el resultado a lograr es el fin.

Los líderes proporcionan energía y pasión por las metas y los objetivos, lo cual despierta en su gente orgullo y compromiso. Esto es lo que se llama “compartir la visión del cambio” Los líderes son muy buenos haciéndolo: dibujan el estado final a conseguir, la gente lo ve muy claramente y logra transmitir la idea de que allá se está mejor que aquí.

Algo que aprendemos también de los líderes es que saben crear un cierto sentido de urgencia. No hay que cambiar ya veremos cuando… Es importante cambiar Y urgente cambiar.

Los líderes saben también que han de motivar haciendo ver a su gente que como nos vamos acercando a las metas. Visualizar el progreso y los logros intermedios es muy importante: ¡queremos llegar a 100 y ya estamos en 40! ¡Nos quedan 60 ánimo! ¡Ya vamos por 80! etc. Fijar metas a corto plazo es por ello muy importante.

Saben reconocer y reconocen a los que cambian. Saben que no han de dejar los reconocimientos para el final sino darlos a lo largo del camino. Han de reconocer resultados intermedios.

¡Un buen líder no es el que hace grandes cosas, sino el que hace que la gente haga grades cosas!


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